El papel del control prenatal
La base de un nacimiento sin complicaciones es el control prenatal constante. Durante estas sesiones, el especialista monitorea el desarrollo fetal y previene riesgos asociados a patologías previas, como quistes ováricos o miomas uterinos, que podrían influir en la posición del bebé o en la dinámica uterina. Asimismo, se realizan chequeos ginecológicos para descartar infecciones vaginales o enfermedades de transmisión sexual que pudieran complicar el canal de parto o afectar la salud del recién nacido.


